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miércoles, abril 15, 2009

Groucho Marx vs. los Warnes Brothers (I)

En una de sus tantas autobiografías -que siempre es más o menos la misma con títulos diferentes- Groucho -uno de mis cómicos preferidos, como ustedes saben- cuenta un entredicho con los Warnes Brothers a propósito de la noticia de que los Marx iban a filmar -como así hicieron- una película titulada Una noche en Casablanca.
He aquí -en dos capítulos, termina mañana- los disparates que cuenta Groucho a propósito del entredicho.


Un día recibo una carta de mi abogado. Iba dirigida a mí, pero se la habían enviado a él. En Hollywood nadie recibe su correo. La correspondencia se envía siempre al abogado, al médico, al agente. Si uno recibe una carta del dentista, nunca la contesta. Se limita a enviarle las pocas caries que le quedan, y él se las empasta, y las remite a nuestro abogado. Todo es muy confuso.

La carta la enviaba el departamento jurídico de los hermanos Warner. Estaban muy enfadados. Al parecer, nosotros íbamos a empezar una película llamada Una noche en Casablanca. Cinco años antes, la Warner había producido otra película con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman llamada sencillamente Casablanca, y nos amenazaban con un proceso si insistíamos en usar ese título que afirmaban se parecía demasiado al original.

Como mi abogado no estaba en la ciudad (se encontraba jugando en la Costa Azul), les escribí:

“Queridos hermanos Warner:
Aparentemente, hay más de una manera de conquistar una ciudad y mantenerla en propiedad. Por ejemplo, hasta el momento en que nos dispusimos a hacer esta película, no tenía idea de que la ciudad de Casablanca perteneciese en exclusividad a los hermanos Warner. Sin embargo, sólo pocos días de hacer público nuestro proyecto, hemos recibido su largo y amenazador documento legal, advirtiéndonos que no usemos el nombre Casablanca. Por lo visto, en 1471, Fernando Balboa Warner, su tatarabuelo, mientras buscaba un atajo para ir a Burbano, fue a parar a las costas de África y, alzando su bastón de alpinista (que más tarde trocó por cien acciones de la compañía), las llamó Casablanca.

No acabo de comprender su actitud. Incluso aunque proyecten reestrenar su película, estoy seguro de que el espectador vulgar tendrá tiempo suficiente para aprender a distinguir a Ingrid Bergman de Harpo. Yo no sé si podría, pero desde luego me gustaría intentarlo.

Afirman que poseen Casablanca y que nadie más puede utilizar ese nombre sin su permiso. ¿Qué me dicen de Hermanos Warner? ¿Lo tienen también en exclusiva? Probablemente tienen el derecho a utilizar el de Warner, pero ¿y el de hermanos? Profesionalmente, nosotros éramos hermanos mucho antes que ustedes. Realizábamos giras como los hermanos Marx cuando la Vitaphone no era más que un sueño en la mente del inventor, e incluso antes que nosotros ha habido otros hermanos: los hermanos Smith, los hermanos Karamazov, y el “Hermano, ¿puede darme una moneda?”.

Y ahora, Jack, pasemos a tu caso concreto. ¿Sostenés que el tuyo es un nombre original? Bueno, pues no lo es. Fue utilizado mucho antes de que nacieses. De repente me vienen a la memoria dos Jacks: existía el Jack de “Jack matagigantes”, y el Jack el Destripador, que en su época cortó unas cuantas figuras.

En cuanto a vos, Harry, probablemente firmarás tus cheques convencido de que sos el primer Harry de todos los tiempos y que los demás Harrys son unos impostores. Se me ocurren dos Harrys que te precedieron. Existieron Lightorse Harry, de fama revolucionaria, y un tal Harry Appelbaum que vivía en la esquina de Noventa y tres con Lexington Avenue. Por desdicha Appelbaum no era famoso. Las últimas noticias que tuve de él fueron que estaba vendiendo corbatas en las tiendas Weber.

Y ahora pasemos al estudio de Burbano. Creo que es así como llaman a su feudo. El viejo Burbano ha muerto. Tal vez lo recuerden. Era un gran hombre en un jardín. Su esposa decía a menudo que Luther tenía diez dedos verdes. Debió de ser una mujer muy lista. Burbano fue el mago que entrecruzó esos frutos y vegetales hasta que consiguió que las pobres plantas estuviesen tan confundidas que nunca pudieran decidir si debìan de entrar en el comedor, en la fuente de carne o en la bandeja de los postres.

Esto no son más que conjeturas, desde luego, pero quién sabe… Tal vez los descendientes de Burbano no se sientan demasiado dichosos ante el hecho de que se haya instalado en la ciudad una fábrica de películas, se haya apropiado del nombre de Burbano y lo utilice en la portada de sus películas. Incluso es posible que la familia Burbano se sienta más orgullosa de la patata producida por el viejo que del hecho de que de esos estudios hayan surgido películas como Casablanca o incluso Vampiresas 1931.

Tal vez todo eso les parezca una parrafada muy amarga, pero les aseguro que no es mi propósito. Quiero a los Warner. Algunos de mis mejores amigos son hermanos Warner. Incluso es posible que cometa una injusticia y que ustedes, personalmente, no sepan nada de esta actitud absurda. No me sorprendería en absoluto descubrir que los jefes de su departamento jurídico ignoran esta descabellada disputa, porque conozco a muchos de ellos y son tipos muy agradables, con el cabello largo y rizado, con los sacos cruzados y con ese amor a sus semejantes que supera al del propio Saroyan.

Me da en la nariz que este intento de impedirnos la utilización del título ha sido idea de algún picapleitos tonto que realiza su aprendizaje en el departamento jurídico. Conozco bien el tipo: recién salido de la universidad, ávido de éxitos y demasiado ambicioso para seguir las leyes naturales del ascenso. Este individuo siniestro engatuzó probablemente a sus jefes, la mayoría de los cuales son tipos muy agradables, con el cabello largo y rizado, con los sacos cruzados, etc., para que trataran de atemorizarnos. Bueno ¡no se saldrá con la suya! Apelaremos ante el Tribunal Supremo. Ningún aventurero jurídico creará discordias entre los Warnes y los Marx. Todos somos hermanos y seguiremos siendo amigos hasta que el último rollo de Una noche en Casablanca acabe de enroscarse en la bobina.

Sinceramente

Groucho Marx”

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2 Comentarios:

A la/s 4:28 p. m., Blogger Patricio Germán Caraballo dijo...

Exceleten post Crab, fue directo a mis favoritos.

Fue una respuesta hipercreativa y valiente la de Groucho, otro hubiera retrocedido.

Un saludo

Patricio

PD: Puede visitar mi blog cuando quiera ;) http://www.patriciodemoreno.com.ar

 
A la/s 6:56 p. m., Blogger Mascaró dijo...

Les toma el pelo con gran altura, los humilla en sus absurdas pretensiones, y por fin, los derrota (no te pierdas mañana el final de la historia)

 

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