Mascaró


Alea jacta est

Crab no se responsabiliza por las opiniones vertidas en este blog, que a veces ni siquiera comparte.

No toda la información aquí publicada ha sido debidamente chequeada. Ley 23444.

La idea de este blog es crear un espacio amable y compartir recuerdos, puntos de vista o apreciaciones con gente amiga o en proceso de serlo. Por tal motivo queda prohibido el acceso de energúmenos, cuyos comments serán eliminados. Crab atenderá y contestará por línea directa (ver Perfil) a todos los que quieran insultarlo, amenazarlo, amedrentarlo, despreciarlo o menoscabarlo. Quienes busquen sus efímeros 15´ de fama aquí, no los encontrarán.

Los contenidos de esta página pueden afectar creencias tradicionalmente aceptadas respecto de cualquier institución, grupo o individuos, tales como el estado, el gobierno, la iglesia, el sindicalismo, las fuerzas armadas, la familia, el capitalismo, el imperialismo, las madres de Plaza de Mayo, la Asociación Argentina de Fútbol, el Ejército de Salvación, la Organización Scoutista Argentina, los homosexuales, los negros, los judíos y los chinos. El acceso a la misma por parte de menores de edad queda librado por lo tanto a la responsabilidad y vigilancia de los señores padres.

martes, abril 06, 2010

Haiga

Mascaró está suscrito a una web muy interesante que se llama "La palabra del día" (www.elcastellano.org/palabra.php), que nos remite periódicamente una palabra, de la que analizan su etimología y sus usos en el español antiguo y el actual. Son palabras que figuran en el Diccionario de la Lengua.

Pero la última remisión es curiosa, por eso quiero conpartirla. Se trata de la palabra haiga, y he aquí su historia.

"Durante los años previos a la Guerra Española, muchos nuevos ricos, ignorantes, se esforzaban afanosamente por adquirir las mansiones y los vehículos más opulentos, que les permitieran ostentar su riqueza. Se dice que llegaban a las concesionarias de automóviles y pedían «el automóvil más grande que haiga».

Esta historia surgió en un momento peculiar de la sociedad española, de fortunas fáciles y generalmente no bien habidas —como el Estraperlo, un casino fraudulento en San Sebastián—, lo que facilitó el surgimiento del sustantivo
haiga para nombrar los automóviles más caros y suntuosos. En virtud de ese origen, el empleo de esta palabra se limitó a la Península Ibérica y a la primera mitad del siglo pasado. Hoy, desaparecido el entorno en que surgió, el término sigue constando en los diccionarios, pero raramente es empleado.

Haiga también es el nombre de un estilo japonés de pintura, del cual se derivó la poesía haiku, pero ésa ya es otra historia con otra etimología".

Etiquetas:

2 Comentarios:

A la/s 9:51 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

En los pueblos del interior, sobre todos los de la llamada "pampa gringa" tambien es frecuente hallar aún hoy a nietos de inmigrantes italianos que emplean el "haiga", y no estamos hablando de entornos donde escaseen los bienes culturales. Una de mis abuelas era del Piemonte, clase media trabajadora, y lo usaba. Siempre le hacía chistes sobre eso, y ahora me vengo a enterar de que en el diccionario figura. Mire usté...
W

 
A la/s 9:07 a. m., Blogger Mascaró dijo...

Claro, pero la acepción es distinta. En nuestro campo el "haiga" se utiliza en lugar del "haya". Acá se usaba para designar a los autos lujosos. Era una figura de desplazamiento.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal

Adoos