Mascaró


Alea jacta est

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viernes, abril 20, 2007

El final de Puky


Cuando compré a Puky, el criador me dijo: y cuando se ponga en celo, tendrá que elegir entre castrarlo o procurarle una pareja.
-¿Y cómo me voy a dar cuenta? -le pregunto.
-Ah, ¡no podrá no darse cuenta!
Es cierto, en tanto que los gatos corrientes cuando están en celo hacen un llamado normal, similar a su maullido habitual, pero más penetrante, los siameses hacen un escándalo. Todo el barrio pregunta:
-Che, ¿que le pasa a tu gato?
-No, no es nada. Es sólo que está en celo.
Bueno, por suerte a Puky le vino el celo en el verano, cuando nosotros habíamos dispuesto pasar un mes en una casa que tenemos afuera. Entonces dijimos:
-Bueno, por la quinta hay muchos gatos. De alguna manera se las arreglará.
Primero, como todo gato que se precie, hizo una minuciosa inspección de la casa, curioseó en todas las habitaciones, olió cada cosa que le resultó sospechosa o desconocida. Es decir, se aclimató a lo que él consideró su nuevo hogar. Eso le llevó todo el día.
Como consideramos que todavía no estaba bien aclimatado, cerramos todas las ventanas. La cocina es amplia, de modo que siempre desayunamos en ella. Por la mañana, Puky se despierta e intenta saltar por la ventana, que da a la calle. Se da cuenta de que hay un vidrio que se lo impide, y se conforma con contemplar el panorama desde adentro, que al parecer lo complace.
Por supuesto, el primer día mi mujer ayudada las dos mujercitas, se dedica a limpiar la casa. Entre otras cosas, el vidrio de la ventana de la cocina, que estaba bien sucio de tierra. La mañana siguiente, Puki se lanza por la ventana -para él- abierta. Fue una de Tom y Jerry verlo caer lentamente rasguñando el vidrio. Ahí conoció la diferencia entre un vidrio limpio y una ventana abierta.
Un par de días después lo dejamos salir. Primero inspeccionó, conforme a sus reglas, todo el jardín, olisqueó cada planta y cada pasto. Probó algunos -que, como sabemos, usan como digestivos o purgantes, no sé bien- y por fin, pausada y ceremoniosamente, salió a inspeccionar los alrededores.
Un par de horas después volvió. La rutina se repitió varias veces a lo largo de los días. A veces los retiros espirituales durante algunas horas más, pero siempre, a la noche en el peor de los casos, volvía.
El día del regreso, gran pasada de lista de las cosas que debíamos llevar de vuelta. Repaso general para verificar que no olvidábamos nada. Todo bien. Buscamos a Puky, y Puky había desaparecido.
Bueno, los cuatros chicos, mi mujer y por supuesto yo, por todo el barrio, gritando "Puky, Puky, Puky, Puky". Nada, se hizo de noche, debíamos regresar.
-¿Qué hacemos?
-Nada, o un vecino, que ya todos lo conocen, lo recoge y como sabe que es nuestro nos lo devuelve, o él va a volver solo.
Nos fuimos. No había otra.
A la de semana siguiente volvimos, para pasar esta vez sólo el fin de semana. Llegamos al portón, y ¿quién estaba sentadito en el alféizar de la ventana de la cocina, muy orondo? Sí, el Puky.
Gran alegría, grandes besos y abrazos, que él recibe hierático, como de costumbre.
Bueno, pasado el fin de semana, otra vez el retorno por la noche, esta vez menos complicado, porque no habíamos llevado demasiadas cosas. Al partir, nuevamente, ¿dónde está Puky? Otra vez había desaparecido. Otra vez los cuatros chicos, mi mujer y por supuesto yo, por todo el barrio, gritando "Puky, Puky, Puky, Puky". Nada.
Bueno, pero ahora nos fuimos más tranquilos: el fin de semana próximo regresaríamos y nos estaría esperando en la ventana de la cocina.
Pero el fin de semana próximo regresamos y no estaba.
No lo vimos nunca más. Espero que haya encontrado a la gata de sus sueños.

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4 Comentarios:

A la/s 2:23 p. m., Blogger cronista sentimental dijo...

oh, ¡qué triste la desaparición de puky!

 
A la/s 11:27 a. m., Blogger Crab dijo...

¡Quién sabe, quién sabe! no olvides que lo impulsó el amor.
en realidad nos llegaron chismes de que había sido recogido por vecinos que es encariñaron y los cuidaban muy bien... Tanto, que si no, hubiera vuelto

 
A la/s 1:37 p. m., Blogger cronista sentimental dijo...

ah, pero unos ladrones los vecinos. claro, solo ahí toda la semana, el pobre se debe haber dicho-mejor me voy con estos otros.

carolain

 
A la/s 10:50 a. m., Blogger Crab dijo...

Sí, lo fuimos a buscar y se hicieron bien los boludos. Ya está.
No te pierdas la saga de los Puky: vamos por Puky IV

 

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