Mascaró


Alea jacta est

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domingo, febrero 07, 2010

El último mensaje

EL ÚLTIMO MENSAJE

Aquí hay algo que todos debiéramos conocer.

Escuchemos la evocadora canción El último mensaje. Consigue formarnos un nudo en la garganta y asomar lágrimas en nuestros ojos.

Conozcamos la historia detrás de la canción.

Según nos cuentan, la historia comenzó en 1862 durante la Guerra Civil norteamericana, cuando el capitán del ejército de la Unión Roberto Ellicombe estaba con sus hombres cerca de la línea de fronteras Harrison, en Virginia. El ejército Confederado estaba del otro lado de la estrecha franja de tierra.

Durante la noche el capitán Ellicombe oyó los gemidos de un soldado que yacía gravemente herido en el campo de batalla. Sin saber si era un soldado de la Unión o uno Confederado, el capitán decidió arriesgar su vida y traerlo para su atención médica. Arrastrándose sobre su estómago a través de la línea de fuego, el capitán alcanzó al soldado herido y comenzó a arrastrarlo hacia su campamento.

Cuando finalmente alcanzó sus propias líneas, descubrió que era en realidad un soldado Confederado, y que ya estaba muerto…

El capitán encendió una linterna, y de repente perdió el aliento y quedó paralizado. En la luz mortecina, vio la cara del soldado. Era su propio hijo. El muchacho estaba estudiando música en sl Sur, cuando estalló la guerra. Sin decirle nada a su padre, se alistó en el ejército Confederado.

La mañana siguiente, con el corazón destrozado, el padre pidió permiso a sus superiores para dar a su hijo un entierro militar, a pesar de su status de enemigo. Su pedido fue otorgado sólo en parte.

El capitán había pedido si podía disponer de un grupo de miembros de la banda para tocar una melodía fúnebre para su hijo.

El requerimiento fue negado en parte, ya que el soldado era un confederado.

Pero, por respeto a su padre, se le contestó que podía disponer de sólo un músico.

El Capitán eligió un clarín. Le pidió al músico que tocara una serie de notas musicales que había encontrado en un pedazo de papel en el bolsillo del uniforme del joven muerto.

El pedido fue complacido.

Había nacido la tocante melodía, que se utiliza en los funerales militares y que ahora conocemos como El último mensaje

Su letra dice:

El día acabó

El sol se fue

De los lagos

De las praderas

Del cielo.

Todo está bien.

Quieto descanso

Dios es la noche

La luz desvanece

La vista se nubla

Y una estrella

Enjoya el cielo

Luciendo brillante

A lo lejos

Dibujando la noche

Cae la noche

Gracias y plegaria

Por nuestros días

Bajo el sol

Bajo las estrellas

Bajo el cielo

A medida que vamos

Esto sabemos

Dios es la noche.

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